EL CHISTE Y LA ANGUSTIA.

MAFALDA: ¿CÓMO ERA QUE ERAN LOS DERECHOS HUMANOS?

Tesista: Lic. Alicia R. Levin

alevin@fibertel.com.ar

Directora: Magíster Sandra Martínez Filomeno

Co- Directora: Lic. Elsa Cartolano

 

Tesis de Maestría en Psicoanálisis

SECRETARIA DE POSGRADO

UNIVERSIDAD NACIONAL DE LA MATANZA
 

Buenos Aires, Marzo de 2006
 

 

 CAPITULO VII:

ANALISIS E INTERPRETACIÓN  DE VIÑETAS.

 

Relación del chiste y la angustia en la historieta de Mafalda.

 

Hay que tener en cuenta, como ya se desarrolló  en el capítulo correspondiente, que cuando se trata de humor gráfico nos encontramos con ciertas dificultades pues la carencia de un sujeto que enuncie directamente su discurso  deberá ser suplantado por otro diferente efecto de enunciación, pues la imagen del autor (Quino en el caso que nos ocupa) aparece comparativamente despersonalizada. Algunos  indicadores de ello son:

 

1)      Porque no está presente en el momento de la enunciación

2)      Porque su sentido es influido por otros textos de la ilustración en que se inserta.

3)       Por el efecto  de enunciación del contexto soporte en su conjunto, es decir un diario originariamente.

4)      Por el cotidiano y repetido emplazamiento de género del dibujo de humor impreso, en este caso una tira diaria, un enunciador operador que cumple con un rol socialmente definido, limitado y previsible ( Quino con su pensamiento político progresista criticando los males sociales). Este rasgo problematiza el efecto de grandeza del humor trasladado a Mafalda que partiendo de una situación de caída produce una salida ingeniosa que produce un efecto de distanciamiento a través del chiste que llega al tercero, es decir el lector. Quino tiene en ese sentido un modo particular de manifestarse como autor social que se confunde enunciativamente con un sector sociocultural definido (la clase media de izquierda intelectual)  este segmento implica un efecto enunciativo y de su producto humorístico surge esta imagen de autor representativa. Quino muestra las inconsecuencias del argentino progresista de clase media.

 

Mafalda es una historieta que se inscribe dentro de la sátira social en su articulación entre dibujo y texto verbal, que se constituye como registro y espacio de transformación y transposición de signos y marcas en su decir y  en una condición intrínsecamente hipertextual. La historieta es siempre texto sobre texto en un contexto de géneros periodísticos a los que tematiza o ilustra. En la sátira hay una crítica social en el que el elemento agresivo es importante y en Mafalda particularmente prima el chiste sobre lo cómico.

Se comenzará ahora el análisis del contenido de algunas tiras elegidas a modo de ejemplo y exposición del tema objeto de estudio.

Bienvenid@ a

Con esta simpática barra de amiguitos se desarrollará el mundo de Mafalda, este grupo es una especie de metáfora de la sociedad Argentina en clave infantil, en el encontraran todos los tipos humanos que luego se comportarán como los prototipos que conformarán la sociedad de nuestro país tal como Quino la vio en su tiempo.

      Como grupo social imaginario pero verosímil aunque en lenguaje humorístico, esta pequeña sociedad ostenta los tipos humanos que podíamos encontrar en un barrio en las coordenadas históricas en que esta historieta nació desde 1964 hasta 1973. Es decir en una época en que la preocupación social y política se expresaba en una intensa participación política y un apasionado debate ideológico.

      En él  se encuentra a Mafalda, pequeña exponente del pensamiento intelectual progresista de la clase media, preocupada por la humanidad, por la injusticia y por la irracionalidad social. Susanita: vocera de una concepción del mundo tradicional, burguesa y conformista. Manolito, rústico exponente del egoísmo capitalista, materialista y de pocas luces. Felipe: eterno soñador. Siempre viviendo un mundo de aventuras en su fantasía, poco conectado con la realidad. Miguelito, narcisista a ultranza, adorador conspicuo de su ombligo, no podía entender como el mundo existía antes que el llegara y mucho menos que la humanidad no lo notara. Libertad y Guille, personajes tardíos. Exponente la pequeña de la ideología anarquista algo demodé y Guille introductor de una lógica del lactante con sus intervenciones desopilantes en el mundo adulto.

      De los personajes adultos los únicos con fuerte identidad son los padres de Mafalda, el padre, oficinista de clase media sostiene una ideología de la opinión  media argentina una especie de sentido común, de pequeñas ambiciones, de mirada corta y acomodaticia. La madre una ama de casa, con todo el folclor de su condición, objeto del escarnio de su avispada hija con respecto a sus miopes metas. El resto de los adultos de la historieta, cumplen papeles circunstanciales, o simplemente replican en adulto las características de sus hijos; tal es el caso de Don Manolo, por ejemplo, almacenero y padre de Manolito.

      El país atravesaba por esa época un fuerte cuestionamiento social, tanto de los sindicatos y obreros, como de los intelectuales y estudiantes. La inestabilidad política impulsaba un constante fracaso de la democracia y una alternancia caótica entre gobiernos democráticos débiles y regímenes militares autoritarios carentes de consenso social y político. Concomitantemente el movimiento peronista mayoritario y masivo estuvo proscrito hasta el 1973, hasta que subió al gobierno por voto popular y luego nuevamente es depuesto por el proceso militar en 1976, dando comienzo al período más negro de la historia argentina contemporánea. Justamente pocos años antes de esa época Mafalda deja de salir. Cierta vez, años después de restaurada la democracia,  le preguntaron a Quino porqué dejo de hacer Mafalda y el contestó: “si hubiera seguido saliendo hoy sería una desaparecida”.

En esta tira aparece la investigación sexual infantil, el niño pregunta a sus padres sobre aquellos enigmas importantes de la infancia, de donde vienen los niños, el enigma de los sexos etc. Aparece entonces la incredulidad sobre la información de los padres, también la desconfianza de la generación que la antecede. La angustia que subyace es la pérdida de amor de los seres de los que se depende y el consecuente desamparo. El efecto chistoso es que está invertido la fuente de información ya que Mafalda considera más confiable la información de sus pares que la de sus padres, ya sea por prejuicio o por falta de profundidad.

 MAS TIRAS COMICAS DE

Otro ejemplo de la crítica de los adultos por parte de los niños, con una inversión en la que Mafalda piensa como adulto al lado de un padre infantilizado, la televisión trata como idiotas a los espectadores. El padre representa la opinión, la doxa, que no se detiene a examinar críticamente los fenómenos tal como se le muestran  y los acepta sin más ni más. Mafalda representa así a la juventud rebelde y pensante de la década del sesenta y principios del setenta contra una visión conformista y resignada de la generación anterior.

El efecto cómico nuevamente es la inversión en el nivel discursivo de la dependencia infantil de los padres, Mafalda está obligada a tomar la sopa y someterse a su madre pero en el plano discursivo aventaja a su madre y la coloca en una posición defensiva. La sopa se convierte así en una metáfora de lo intragable de la realidad, de los subterfugios y engaños conocidos por todo el mundo.

Frente a una pregunta típica de la investigación infantil efectuada por Miguelito Mafalda le responde con las respuestas típica de la retórica paterna, en la respuesta del primero aparece la incredulidad frente a la supuesta verdad paterna y trata el ascenso a los cielos de una forma realista coincidente con la cultura de su tiempo de lanzamiento de cohetes al espacio. El efecto cómico es fingir que se acepta el conocimiento pero desmentirlo en las palabras al darle un sentido realista y concreto. El efecto chistoso aparece en el cambio de sentido que se imprime a la frase “ir al cielo”.

Bajo la apariencia de un inocente juego infantil, frente al cual, la enternecida madre de Mafalda se apresta a presenciar la identificación de su hija con ella,   se desata una sangrienta crítica al mundo adulto, desnudando la esencia del chiste como una tendencia agresiva que se atenúa por el “no va en serio”. Pero aparece también la angustia infantil que implica la inseguridad frente a los que están al frente de su cuidado afectados por una estupidez evidente. El cuidado de los niños por los adultos se extiende en la ideología mafaldiana al cuidado del mundo por parte de los adultos y el consiguiente terror concomitante, frente a lo que se vivía en la época como peligro de conflagración atómica.

En este sentido Mafalda y sus amigos en cuanto niños son también una metáfora de los países subdesarrollados, pequeños y débiles frente a los grandes cegados por la estupidez del exterminio posible.

Aquí aparece la torpeza de Manolito, de la poca inteligencia y de una conciencia interesada, en el cual aparece la impotencia no como lapsus sino por falta de talento, aparece la exposición del ridículo frente a una posición que se pretende pero que no se puede alcanzar.

La intención de deslumbrar con una palabra difícil, a la manera del prestigio del saber que se puede exhibir fracasa frente a la torpeza de Manolito de confundir las ruinas incaicas con un insulto.

Nuevamente la crítica generacional, Felipe aparece como el niño que dice la verdad sin tapujos, así el efecto cómico está logrado en la medida que el padre de Mafalda lee su verdad en el discurso de este. Los adultos son a los ojos de los niños de la historieta seres torpes que arreglan las cosas a martillazos.

 

El efecto cómico se basa en una técnica del jugar con los diversos significados en el que se hace variar el eje del discurso en el cual comenzado como una confesión a su diario con respecto al estado de ánimo lo termina con una metáfora meteorológica sobre el estado del tiempo colocando a la sopa en el lugar de la tormenta.

El efecto cómico se basa en la angustia típica durante la época de la guerra fría en la que se movilizaba los temores paranoicos que engendraban mutuamente el este y el oeste, la inocente frase de Mafalda cuyo razonamiento es derivado de trozos de discursos adultos mezclados con datos aprendidos en el colegio rompe la renegación que permitía tener a raya los temores paranoicos de su padre.

 

Acá el efecto cómico es logrado por la confrontación de personajes arquetípicos de una ideología femenina tradicional y la fantasía masculina, Freud planteaba que las fantasías femeninas son fundamentalmente eróticas y que las masculinas son heroicas. En Felipe en esta tira aparece la frustración por el no reconocimiento de su identidad fálica con el llanero solitario lo que disminuye su yo desde el yo ideal al yo actual. 

En esta tira el efecto cómico se logra por el viraje de un concepto puntual (no haber entendido una lección) a un concepto global (no haber entendido nada desde marzo) mediado por el equívoco del mismo dicurso ya da tanto para un sentido como para otro. La angustia subyacente es la castración en tanto lo fálico es equivalente aquí a la inteligencia.

El chiste se basa en la equivalencia entre tamaño e importancia narcisista, la sobrevaloración narcisista de Miguelito se basa incluso en una característica simbólica que tenía por ejemplo la pintura en el medioevo, allí la representación de las imágenes en cuanto a tamaño dependía de la importancia simbólica de la representación (por ejemplo Cristo o la Virgen se representaban de un tamaño mucho mas grande que los santos, y estos a su vez mas grandes que los humanos, por ejemplo los donantes) esta perspectiva simbólica cae con la perspectiva renacentista cuyo juego en la tira produce el efecto cómico por referencia al tamaño. La angustia subyacente implica la desaparición del cuerpo por pérdida del amor. La importancia se adjudica entonces al tamaño y se lo considera en la misma escala. Desde este punto de vista el dedo es sin duda mas grande que la torre. 

El adulto le hace  a Mafalda preguntas retóricas y convencionales típicas del desnivel adulto-niño que implica la relación yo pregunto- tu contestas con sumisión y respeto, el efecto cómico está logrado por la nivelación de esa relación que por lo inesperado suena extemporáneo e irrespetuoso, la eritrodermia materna da cuenta de esa situación. La angustia que oculta el chiste es la pérdida del amor de los padres como típica angustia infantil.

Aquí aparece la sugestibilidad de Felipe frente a la lógica emotiva usada constantemente por éste como efecto cómico, al vivir en un mundo de fantasía y emociones este simpático personaje puede cambiar totalmente de parecer según se le vaya argumentando. Esta labilidad aparece en la medida que se va montando ante sus ojos una escena no pensada y contraria a la que tenía.

El efecto cómico está logrado en la negación del equívoco que supone la primer escena en la que supone una asimilación del aprendizaje en la dura mente de Manolito, cuando ante un movimiento del juego surge de improviso que toda la primer escena es falsa y efectivamente este confunde fútbol con ajedrez. 

Aquí aparece la ansiedad infantil expresada por la dificultad para esperar que llegue el tiempo de aquello placentero, esta dificultad implica la tendencia espontánea del principio del placer en buscar la descarga inmediata típica del proceso primario y de los niños pequeños. Aparece entonces la relación entre angustia y espera que da cuenta de la estructura temporal de ésta.

Aquí aparece la estructura de la ensoñación diurna tal como lo plantea Freud en las fantasías histéricas como aquellas historias de amor que tienen un fin trágico y que incluso pueden desencadenar el llanto como desenlace de una historia imaginaria. La fantasía es una escenificación imaginaria en la que se halla presente el sujeto y que representa, en forma más o menos deformada por los procesos defensivos, la realización de un deseo, sobre todo de un deseo inconsciente. Se presenta bajo distintas modalidades: fantasías conscientes o sueños diurnos, fantasías inconscientes que descubre el análisis como estructuras subyacentes a un contenido manifiesto y fantasías originarias.

En esta tira el efecto cómico se basa en la oposición entre imaginación y realidad, producción puramente ilusoria que tiende a la satisfacción por ilusión y que constituye la realidad psíquica como una forma de existencia particular. La vida fantaseada de un sujeto tiene un carácter relativamente organizada, dichas fantasías son escenas, episodios, novelas, ficciones que el sujeto forja y se narra a sí mismo en estado de vigilia, en la histeria es muy importante esta actividad fantaseadora, Son formaciones de compromiso con una estructura comparable a la del sueño en la medida en que están contadas con cierta coherencia en tanto están formalizadas por la elaboración secundaria pues es una actividad de vigilia.

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En Las dos tiras que anteceden aparecen situaciones típicas de la escuela, en la primera el efecto cómico está determinado por el uso del equívoco en relación a las frases emitidas por la maestra, son tomadas por Mafalda en términos informativos en vez de ser entendidas como parte de una enseñanza, generando entonces el absurdo de la maestra hablando ante los alumnos de cómo la quiere la mamá y permitiendo entonces a Mafalda desarrollar un discurso contrastante y sorprendente ante la mediocridad del discurso sentimentaloide.

En la segunda tira, Felipe, lucha obsesivamente contra su tendencia a evadirse en la fantasía y el efecto cómico es logrado porque justamente en esa lucha pierde neuróticamente aquello que está buscando lograr, prestar atención en contra de su deseo, que es distraerse y volar con su fantasía, nuevamente la tira devela que intenta renuncia al deseo frente a la angustia de la pérdida del amor parental, pero su deseo lo lleva a un acto neurótico que es el cumplimiento de la distracción. No atender en el colegio es exponerse a la crítica y castigo de sus padres, pero atender es ir contra su propio deseo. Así vemos entonces la expresión de un síntoma neurótico como formación de compromiso entre el deseo y la defensa contra éste.

En esta deliciosa tira, aparece tratada en clave infantil la problemática social típica de los setenta de la lucha entre los principios y las tentaciones, frente a una primer escena donde se reivindican esos principios, aparece la segunda escena claudicando por el soborno de los panqueques. El efecto cómico de la aparente firmeza de sus convicciones en contraste con la claudicación alude al trasfondo político que siempre acompañó  a la tira de Mafalda.

y personajes son propiedad de Joaquín Salvador Lavado

El padre de Mafalda, típico representante de clase media argentina de los sesenta –setenta aparece cómicamente preocupado hasta la obsesión por su autito recién comprado, el efecto cómico está reforzado por el hecho de que el citroen, un auto barato de la clase media baja, es tratado como si fuera un auto de superlujo. La angustia que subyace  es la de la pérdida del status vivida como un equivalente fálico....
ly rsonajes son propiedad de Joaquín Salvador Lavado (Quino).Y MAS TIRAS COMICAS DE

En esta tira, el efecto cómico está logrado por el contexto político que implica en su crítica el personaje de Mafalda, el uso irónico de la definición del cuestionario está subrayada por la risa infantil de nuestra protagonista  que denuncia la falsedad de la pretendida verdad. El acceso de risa que asombra a los padres está dando cuenta de la angustia social que implica la mentira y la perversión que supone la estructura política en el que están inmersos.

Nuevamente el tema de la escuela que acompaña la época de comienzo escolar de la tira en clave irónica, Quino, a través de Mafalda traspone agudamente el deterioro de las escuelas en estilo decorativo para hacer de la angustia del abandono social de la educación, y de los deberes del estado el blanco de su crítica en clave cómica.

El contraste entre el pensamiento inteligente y adulto de Mafalda, sostenido por su imagen infantil y el pensamiento de la opinión común y alienada de su padre, genera un efecto cómico basado en el absurdo de mirar un televisor apagado como posibilidad de ver frente a la ceguera generada por el televisor prendido.

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Miguelito es el representante del narcisismo y el egocentrismo  infantil, su efecto cómico se basa en que solo ve al mundo a través de su yo, de su cuerpo o de una realidad propia, el mundo solo tiene sentido si está referido exclusivamente a él, representa el yo de placer purificado, donde todo lo valioso es mío y todo lo extraño es execrable.

En las formulaciones sobre los dos principios del funcionamiento psíquico, la oposición entre yo-placer y yo-realidad se pone en relación con la existente entre principio de placer y principio de realidad. Las pulsiones que en un principio funcionan según el principio del placer, se someten progresivamente al principio de realidad, pero esta evolución es menos rápida y menos completa para las pulsiones sexuales, más difíciles de “educar” que las pulsiones del yo.

El yo se considera aquí esencialmente desde el punto de vista de las pulsiones que le proporciona un soporte energético ; yo-placer y yo-realidad no son dos formas radicalmente distintas del yo, sino que definen dos modos de funcionamiento de las pulsiones del yo, según el placer y según el principio de realidad.

El sujeto, al igual que el mundo exterior está escindido en una parte placentera y otra displacentera, de ello resulta una nueva distribución, el sujeto coincide con todo lo placentero y el mundo con todo lo displacentero. Lo interno es entonces el “yo de placer purificado” y lo externo es lo malo, lo feo, lo peligroso.

Esto implica también la formación del yo ideal que implica la expresión del narcisismo inconsciente evidenciado en el carácter omnipotente del yo, la negación del otro y la correlativa afirmación de si mismo.

El caso de Miguelito es particularmente cómico pues provoca una identificación con los propios aspectos infantiles que continúan en el fondo del psiquismo, y que la forma gráfica es particularmente efectiva para lograr este efecto.

 

El efecto cómico de esta tira se basa en la ruptura de la isotopía del discurso, Mafalda enuncia una pregunta filosófica, profunda, que implica varios niveles de pensamiento sobre el sentido último de la vida y Manolito la toma en el sentido lato informativo cambiando bruscamente el contexto y reduciéndolo a la búsqueda de una mera información. La angustia que subyace al chiste es la angustia existencial sobre el sentido del ser en el mundo.

En la tira anterior aparece el mismo discurso que Mafalda siempre sostiene pero esta vez es pronunciado por Libertad, y Mafalda está en lugar del personaje de la opinión común, el efecto cómico está en la complicación de la enunciación del problema con la calificación de simple. La angustia que subyace es la angustia social relacionada con la injusticia. Libertad es la pequeña representante de la izquierda más radical, es probable que Quino la haya creado como una metáfora de la incipiente lucha armada que apareció en el panorama social.

Aparece Susanita, mentalidad burguesa de clase media conformista cuyo efecto chistoso se basa en el contraste de su  horizonte, universo con la exigencia de mayor vuelo intelectual representada por Mafalda, la angustia subyacente tiene que ver con la condición dependiente e infantilizada de la mujer a través de la historia occidental.

En la década del sesenta y sobre todo luego de la Segunda Guerra Mundial la condición social de la mujer comenzó a cambiar drásticamente, esto se expresó por fenómenos tales como un auge de los movimientos feministas, el acceso de la mujer a los lugares de trabajo, una mayor libertad sexual y sobre todo el aumento de la educación y el aumento del prestigio social independientemente del hombre.

En la misma tónica que la tira anterior aparece Guille, el pequeño de la familia y su mamá haciendo las tareas de la casa. Y en la misma temática de mutua infantilización, de la tarea cultural o laboral, factores de ascenso social, están excluidos  los niños pequeños y  las amas de casa. La mujer sólo lo podría lograr a través de su padre o de su marido. Es esta ideología de la dependencia femenina de la madre de Mafalda la que va a ser blanco de la crítica de la niña.

 


Introducción

conclusiones.htm


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